domingo, 30 de noviembre de 2014

Comprendiendo a Joseph Renzulli.



Comprendiendo a Joseph Renzulli.

         Uno de los problemas más importantes con los que me encuentro a lo largo de los años en relación a los técnicos de la Administración Educativa (básicamente Orientadores Escolares y profesores de los Departamentos de Educación) y cuyo resultado son las actuales normativas educativas que se están sacando de la manga las diferentes comunidades autónomas con el único objetivo de INATENDER, si, lo he escrito bien:  Inatender = NO ATENDER, educativamente, a los Alumnos con Altas Capacidades Intelectuales es su IGNORANCIA sobre las teorías de Renzulli, que malinterpretan para identificar a los alumnos superdotados intelectuales. 

         Personalmente creo que esa ignorancia es doble:  por un lado, está claro que no conocen el idioma inglés y que no deben disponer de buenas traducciones al castellano de las obras de este autor y, por otro, está claro su desconocimiento del método científico, ese que debería utilizarse para comprobar y contrastar lo que decimos con sus fuentes originales, esto es, que ninguno de ellos ha leído a Renzulli ni conoce su trabajo porque la concepción o modelo de los tres anillos de Joseph Renzulli no es un modelo de identificación del talento sino un modelo de intervención.

         Trataré en este post de acercaros un poco a Joseph Renzulli, para lo que utilizaré textos traducidos al castellano del propio Renzulli y reproduciré textos extraídos de la página web del Centro Renzulli para el Desarrollo del Talento, acogiéndome al derecho de cita, cuya lectura os aconsejo para una mejor comprensión del tema.

Joseph S. Renzulli es “Professor” de Psicología de la Educación de la Universidad de Connecticut (Conéctica) de los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU), lo que equivaldría a una Cátedra española, donde también  desempeña el cargo de Director del Centro Nacional de Investigación sobre los Dotados y Talentosos.

Su investigación se ha centrado en la identificación y desarrollo de la creatividad y talento en los jóvenes y en los modelos de organización y estrategias curriculares para la mejora total de la escuela.   Una de sus líneas de investigación y trabajo ha sido la aplicación de las estrategias de educación para superdotados a la mejora del aprendizaje de todos los estudiantes (lo que en España hacían los Institutos Experimentales Piloto de los años 60).  

Es miembro de la Asociación Americana de Psicología y fue consultor para el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca sobre la Educación de los Dotados y Talentosos.  Recientemente se le ha nombrado “Profesor Distinguido” en la Universidad de Connecticut (lo que equivaldría a una medalla al mérito profesional). A pesar de que ha obtenido más de 20 millones de dólares en becas de investigación, uno de los logros profesionales que le causa mayor orgullo es el Programa “UConn Mentor Connection” para los jóvenes estudiantes “Gifted” (superdotados) y el Programa Confratute (de Confraternización que diríamos en castellano) de verano en la Universidad de Connecticut, que comenzó en 1978 y ha servido a miles de maestros y técnicos educativos de todo el mundo, y al que no estaría de más que enviaran a todos esos técnicos educativos españoles que actualmente se encargan del tema.

Comprendiendo a Renzulli (1)
Texto extraído de la página web del “Centro Renzulli para el Desarrollo del Talento: 12/05/2014”
Una de nuestras prioridades como centro especializado en el trabajo y los modelos de intervención de Joseph Renzulli es obviamente la divulgación de sus postulados teóricos y de sus propuestas educativas. En un intento por ser sistemáticos, abordaremos en esta primera entrada el aspecto ciertamente más fundamental  y de mayor repercusión en el campo: su concepción de la superdotación.

Primero de todo, es preciso aclarar que Joseph Renzulli diferencia taxativamente entre potencialidad y rendimiento. Es por esta razón que el autor emplea el término “alumnos de alto potencial” (high-potential students), terminología que en cierta forma se podría asimilar (aunque con importantes matices que veremos a continuación) al de "alumno con alta capacidad".

En segundo lugar y completando lo anterior, cuando Renzulli emplea la palabra gifted (superdotado) la emplea como un adjetivo y no así como un sustantivo. Renzulli no hablará por tanto jamás de “superdotados” (gifted students) sino de la presencia o ausencia de comportamientos o conductas superdotadas (gifted behaviors) en los alumnos.

Estas dos aclaraciones son fundamentales ya que para Joseph Renzulli lo verdaderamente importante es ayudar a los alumnos a desarrollar estos comportamientos. Dicho de otro modo: uno de los objetivos últimos y más importantes de los educadores debería ser el de ayudar a sus alumnos a convertir su alto potencial en rendimiento superior.

¿Pero qué debe entenderse por rendimiento superior? Joseph Renzulli define ese rendimiento superior o comportamiento superdotado como un conjunto de conductas dentro del ámbito de la solución de problemas en las que confluyen tres conjuntos de rasgos: la habilidad intelectual, la creatividad y el compromiso con la tarea. Estos rasgos son en efecto (y como a muchos les podrá sonar) los famosos “tres anillos” de Renzulli. Desafortunadamente, lo que ocurre a menudo es que la gente en general y algunos profesionales en particular malinterpretan esta definición, confundiendo simple y llanamente la situación de partida con la de llegada.

Observemos por ejemplo el siguiente párrafo:

Las altas capacidades suponen la existencia de un perfil formado por la combinación de tres características fundamentales: capacidad intelectual superior, compromiso con la tarea y motivación y creatividad; todas ellas, con un nivel significativamente superior a la media del resto de los alumnos”. Esta frase corresponde a la guía básica del Programa de Enriquecimiento Educativo para Alumnos con Altas Capacidades de la Comunidad de Madrid (PEAC) y pone claramente de manifiesto lo que con esta entrada estamos tratando de aclarar: la confusión entre la situación de partida (detección de la potencialidad) con la situación final deseable (el desarrollo del talento y la aparición de un rendimiento superior). En ese documento se han apropiado por tanto de los tres conjuntos de rasgos definidos por Joseph Renzulli y los han cambiado de lugar.

Y es que tal y como hemos visto: Joseph Renzulli no emplea sus tres anillos para definir esa potencialidad o “alta capacidad” (punto de partida) que -dicho sea de paso- tanta falta hace detectar, sino que lo que verdaderamente hace es emplear los tres anillos y más exactamente la interacción de estos tres anillos o conjuntos de rasgos para definir ese rendimiento superior o conductas superdotadas que no serían otra cosa que el producto de una adecuada atención provista a nuestros alumnos con alto potencial (objetivo final).

La concepción de los tres anillos

Texto extraído de la página web del Centro Renzulli para el desarrollo del Talento.

http://www.centrorenzulli.es/ 

       La concepción de los tres anillos de Joseph Renzulli pretende aprehender las principales características que definen el potencial que tiene el ser humano para llevar a cabo producciones creativas. El nombre deriva del marco conceptual de la teoría -compuesto de tres grandes rasgos: la capacidad intelectual, el compromiso o implicación en la tarea y la creatividad- y su directa implicación en las distintas áreas de desempeño humano. El aspecto más significativo de esta teoría es muy probablemente el hecho de que la importancia recae en la interacción de estos tres factores aplicados a una situación concreta lo que crea las condiciones para que pueda darse un auténtico proceso de creación. Un segundo aspecto relevante de esta teoría es el hecho de que, si bien los constructos tradicionalmente evaluados (aptitudes específicas, inteligencia general o rendimiento académico) tienden a ser relativamente estables a lo largo del tiempo, la capacidad creativa y la implicación en la tarea suelen ser por el contrario contextuales y temporales. Por último, es importante recalcar que estos tres grandes rasgos emergen simultáneamente únicamente en ciertas personas, en determinados momentos y bajo determinadas circunstancias. El Modelo de Enriquecimiento Triádico (ver grupos de enriquecimiento educativo) es la respuesta educativa natural y coherente con el cual Joseph Renzulli aspira a crear condiciones educativas favorables con las que estimular la interacción de esos tres rasgos, explicados más en detalle a continuación.
 

Capacidad intelectual por encima de la media

           Este rasgo incluye tanto aptitudes generales (p.ej., razonamiento verbal, espacial o gestión de la memoria), como áreas específicas de desempeño humano (p.ej., composición musical, química, diseño…). Este rasgo o anillo es el más estable en el tiempo de los tres. Esto significa que el rendimiento de un estudiante dentro de los parámetros de este rasgo es relativamente invariable, siendo este el anillo más asociado a los rasgos cognitivos más tradicionalmente evaluados. La razón por la cual este rasgo se refiere a una capacidad intelectual por encima de la media y no a una “habilidad excepcional” o al “2% superior de la población” se debe a una serie de investigaciones que evidenciaron la no existencia de una clara relación entre aptitud académica y logro profesional. En otras palabras, estas investigaciones sugirieron que, por encima de un determinado nivel de capacidad intelectual, los logros en el mundo real dependen menos de un incremento en el nivel aptitudinal del sujeto que en otros factores más personales o volitivos (como lo son el nivel de creatividad o de implicación en la tarea). Esto pone de relieve las claras limitaciones que poseen los tradicionales tests de inteligencia y la innumerable cantidad de tests de aptitudes y rendimiento que a día de hoy siguen usándose de cara al diagnóstico o selección de sujetos para formar parte de programas de enriquecimientos educativos. 

Compromiso, perseverancia o implicación en la tarea

              Es un conjunto de rasgos no intelectuales que se dan muy a menudo en individuos creativamente productivos. Se trata de rasgos tales como la perseverancia, la determinación o la fuerza de voluntad. Se podría entender también como una forma más refinada o selectiva de motivación para una determinada tarea o problema. La relevancia de este conjunto de rasgos a la hora de definir el concepto de superdotación deriva de los hallazgos de múltiples estudios de investigación además de numerosos análisis biográficos de individuos altamente creativos y productivos. En otras palabras, una de las principales razones que condujeron al éxito a las personas que han hecho importantes contribuciones en sus respectivos campos, ha sido muy probablemente su capacidad para sumergirse plenamente en un problema por un largo periodo de tiempo y perseverar ante adversidades que disuadirían a otras personas. 

Creatividad

               Conjunto de características que incluyen la curiosidad, la originalidad o ingeniosidad y la voluntad de cuestionar las tradiciones o convenciones sociales. A lo largo de la historia ha habido multitud de científicos sobresalientes. Sin embargo, aquellos que incluso a día de hoy seguimos reverenciando y cuyos nombres se han convertido en claros referentes en sus respectivos campos son aquellos científicos que emplearon su capacidad creativa para visionar, analizar y también resolver cuestiones científicas de forma original.

Conclusión

               La concepción de los tres anillos pone el énfasis en la interacción y solapamiento de tres conjuntos de rasgos que propiciarían la aparición de un comportamiento superdotado. Este enfoque no concibe por tanto la superdotación intelectual como una característica absoluta y estable (esto es, que se tenga o no se tenga). La superdotación intelectual o, mejor dicho, el comportamiento superdotado se concibe más bien como un conjunto de conductas desarrollables dentro del marco de la solución de problemas. Distintos tipos y grados de comportamientos superdotados podrán ser por tanto desarrollados y, en definitiva, reconocibles en ciertas personas, en ciertos momentos y bajo ciertas circunstancias.

 
         Desde mi punto de vista, establecer normativamente la existencia de esas tres características que:
·         No se dan en todos los superdotados.
·         No se desarrollan a la misma edad.
·         No se desarrollan siempre en igual grado.
·         No se dan frente a todas las tareas y en todo momento.

A los niños españoles desde los 4 años de edad, para determinar si son o no “superdotados intelectuales” y por tanto, denegarles su derecho a la educación específica que necesitan para desarrollar su talento, es una ABERRACIÓN CIENTÍFICA Y JURÍDICA.


1 comentario:

  1. Me alegra que después de 15 años pregonando en el desierto, se levanten más voces explicando adecuadamente este modelo.

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